Preguntas Frecuentes
Respuestas a las preguntas importantes que preocupan a nuestros clientes
Esta es una de las preguntas más comunes para quienes desean hacerse un trasplante capilar. (A excepción de enfermedades capilares o tratamientos como la quimioterapia). Los cabellos trasplantados son permanentes porque se obtienen de una zona que está programada para no caerse, conocida como la "zona donante," que generalmente abarca la nuca y la parte superior de las orejas. Al provenir de una zona genéticamente resistente, estos cabellos permanecerán de por vida.
En centros de trasplante capilar con equipos experimentados, la tasa de supervivencia de los folículos varía entre el 95% y el 98%. El éxito del trasplante depende en parte del cuidado y esfuerzo del paciente después de la operación, y también puede variar según la fisiología, genética y estructura capilar del individuo.
La duración del procedimiento de trasplante capilar depende del número de folículos que se vayan a implantar y del personal presente en el equipo. En promedio, el procedimiento dura entre 6 y 9 horas.
Gracias al avance de la tecnología, el dolor durante el trasplante capilar ha disminuido significativamente. Hoy en día, la incomodidad es mínima o prácticamente inexistente. Puede experimentar una ligera tensión en el cuero cabelludo, que algunos pacientes describen como dolor leve, aunque la mayoría afirma no haber sentido molestias.
En nuestra clínica, los procedimientos de trasplante capilar se realizan bajo anestesia local. Esto significa que podrá escuchar música, ver una película o usar su teléfono durante la operación si así lo desea.
No hay límite de edad para el trasplante capilar, según datos científicos. Por ejemplo, en el caso de niños que han perdido una parte de su cabello debido a una quemadura o accidente, el trasplante capilar puede ser una necesidad médica. El primer paso del procedimiento es la planificación, y uno de los factores clave a evaluar es: “¿La caída del cabello continúa?” Si se realiza el trasplante mientras la caída está en curso, es probable que aparezcan áreas despobladas en el futuro, lo que requeriría una nueva intervención y costos adicionales.
Si realiza el trasplante mientras aún está perdiendo cabello, podrían aparecer zonas despobladas en el futuro. En estos casos, es recomendable iniciar un tratamiento de PRP o mesoterapia para controlar la caída. Una vez que se estabilice, se puede considerar el trasplante capilar.
Antes de la operación, se traza una línea capilar basada en la estructura muscular de la frente y en cómo era el cabello antes de la pérdida, lo cual es el primer paso para obtener un aspecto natural. Cada persona tiene una dirección única de crecimiento capilar, por lo que es fundamental que el especialista diseñe las áreas de implantación de forma precisa, lo que requiere alta habilidad y experiencia. Con una línea capilar bien diseñada y los folículos implantados de manera densa y en la dirección correcta, se puede lograr un aspecto natural.
Los folículos necesarios para el trasplante suelen extraerse de la zona donante ubicada en la nuca entre ambas orejas. Si esta área no tiene suficientes folículos, se pueden extraer de la zona de la barba debajo de la mandíbula, que también son duraderos y resistentes. En algunos casos, se pueden utilizar folículos del pecho, la espalda o incluso las piernas, pero estos son más finos y menos duraderos, por lo que se evitan.
Si el trasplante es realizado por profesionales, no quedarán cicatrices visibles. En la zona donante, los folículos se extraen junto con el tejido, lo que impide el crecimiento de nuevo cabello en esas áreas. Sin embargo, mientras el paciente mantenga el cabello a una longitud normal y evite el corte al ras, no se notarán cicatrices visibles.